GUÍA · 5 MINUTOS

Horarios que podés ofrecer sin correr todo el día.

Estar abierto no significa que cualquier servicio entre en cualquier momento. Una agenda sostenible contempla el trabajo, la preparación y los imprevistos.

Lectura breve · con una semana de ejemplo

1 · UNA SEMANA NORMAL

Partí de los bloques que de verdad repetís.

Marcá cuándo atendés normalmente y dejá afuera reuniones, traslados, almuerzo o tareas que también forman parte del trabajo.

DEMASIADO AMPLIO

Lunes a viernes · 9 a 18

POSIBLE

Lun, mié y vie · 9 a 13 / 14:30 a 18 · Mar y jue · visitas a domicilio

2 · CADA SERVICIO OCUPA SU TIEMPO

Sumá preparación y cierre, no sólo la atención.

Si una clase dura una hora pero necesitás quince minutos para ordenar el espacio, el horario tiene que cuidar también ese margen.

  • Duración de la atención.
  • Tiempo para preparar o limpiar.
  • Traslado cuando trabajás a domicilio.
  • Descansos que querés preservar.

3 · LOS DÍAS CAMBIAN

Vacaciones y aperturas especiales se deciden aparte.

Un feriado abierto o una tarde bloqueada no debería obligarte a rehacer toda la semana. Tratarlos como cambios puntuales mantiene clara tu rutina habitual.

CAMBIO ESPECIAL

El jueves no atiende Clara

QUÉ VE EL CLIENTE

Ese jueves desaparecen sólo los horarios de Clara; el resto del equipo sigue disponible.

Prepará una semana que se parezca a la tuya.

Después podés cambiarla cada vez que la vida del negocio lo necesite.

Ver cómo se prepara